Besos de sangre

El juego de los suspiros
Llevo tiempo pensando que necesito algo más. No quiero seguir escondida. No entiendo por qué no podemos estar juntos. ¡No te mires el reloj!

           Cuando has llegado me has dicho que teníamos la tarde para nosotros y ya sé que lo que tú traías en mente no era precisamente una charla, pero entiéndeme, esto me hace sentir mal. Tengo que mentir y no veo la necesidad. Yo lo tengo claro, de lo que no estoy tan segura es de si tú también.  No pongas caritas, que ya todos nos conocemos, por favor. He estado pensando mientras te esperaba. ¿Que si lo sabes vienes antes? ¡Qué chistecito más malo, joder, y siéntate que me pones enferma paseando por este cuartucho! Sí, desde hace rato me parece un cuartucho, quizás porque me haces sentir como a una puta. Querías echar un polvo y nada más, como siempre. Pero hoy no es como siempre, me estoy cansando. Casando no, gilipollas, cansando, que entiendes por el culo. A mí el único que me da por el culo eres tú; sí, sí y bien que me gusta, por eso jodes conmigo y no con la frígida de tu mujer. Yo digo lo que me da la gana, que para eso follamos juntos. No soy vulgar, tú me haces serlo, tú y tu prepotencia y arrogancia. No me quiero calmar, suéltame del brazo, me estás haciendo daño. No te marches, ya me calmo, ven, por favor, siéntate. Quiero que me entiendas. Necesito sentir que no soy solo un polvo. Cuando nos miramos, siento que me quieres, que te gusta estar conmigo. Yo puedo cuidar de ti como lo hace ella, además, el otro día conocí a tu hijo y me pareció que le caí bien. Sí, le vi, en la fila del colegio, estaba con tu mujer y yo me hice pasar por la madre de otro niño. No, no estoy loca, necesitaba conocerle. ¡Me hablas tanto de él! No, de veras, tu mujer no sospechó nada, te lo puedo jurar. Cuando entraron los niños al cole nos fuimos a tomar café a tu casa. Sí, a tu casa, me invitó, me dijo que no tiene casi amigas y charlamos un rato y por eso hoy necesitaba hablar contigo. No creo que se merezca que la estés engañando. La vi buena mujer, poco fogosa, pero buena en el fondo.

Besos en sangre | Relato erótico | El Juego de los Suspiros
Besos en sangre | Relato erótico | El Juego de los Suspiros

           Ya sé que no soy nadie para hablar de ella, tú te encargas muy, pero que muy bien, de recordarme que no soy nadie, nadie al lado de sus millones, de su clase, de su educación ¿verdad? Tanta, que se les olvidó enseñarle cómo hacer a un hombre feliz en la cama.

           Claro que, a ese hombre, educado en la misma escuela, sí le enseñaron que uno podía buscar a otra para las carencias, pero él no contaba con que se enamoraría de ella y ella de él. No agaches la cabeza cuando te hablo y ¡mírame a los ojos, coño!

           Sí, te quiero, te amo, no concibo mi vida sin ti, te echo de menos en cada segundo. Cuando te marchas, restriego mis manos por mi cara arrastrando tu perfume por mi cuerpo. Pongo la almohada entre mis piernas y frotándome con ella, oliendo a ti, me corro. Nunca me das bastante, tú solo te preocupas de tu placer. Sí, ya sé que gimo, pero es parte del juego, tú con ello te sientes más hombre, más macho pero no, no creas que llego al orgasmo, al menos no siempre. Lo que sientes son contracciones que yo hago para que lo parezca. No estoy loca, o sí, no sé, pero si lo estoy es de amor por ti. No, no te vayas. Si lo haces y me dejas, soy capaz de suicidarme.

           ¿Quién más te lo ha dicho? ¡Tu mujer! Pobre, debe de ser por lo mal que follas.

           La próxima vez que me des una ostia… ¡Qué! ¡Sí, es una amenaza! ¿y qué?

           ¡Mira, inútil, me sangra el labio! Sí, sí, sigue besándome así, siente el sabor del dolor y el placer. Te pone cachondo ¿verdad? Sabía que esto te iba a excitar, ya todos nos conocemos, yo me corrí hace rato ¿Que cuándo? Cuando recordaba a tu mujer retorciéndose de placer, prensando sus muslos contra mi cara y apretando mi cabeza contra su sexo, aquella mañana.

Besos de sangre – Relato erótico

Esther Lara Morata, 1 de Febrero del 2010

Derechos de autor registrados @EstherLaraMorata

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Si te gustan los relatos eróticos no puedes perderte " El Juego de los Suspiros"